Criar a un niño con TOD puede ser todo un reto. A menudo ponen a prueba los límites, desafían a las figuras de autoridad, tienen rabietas y rompen las normas. Si tiene otros hijos, es posible que tenga que disolver las peleas entre los miembros de la familia a diario. Aquí tienes algunas estrategias y consejos que pueden ayudarte a frenar los problemas de comportamiento de tu hijo:
1. Averigua el porqué. Detrás de cada niño con síntomas de TOD hay un porqué. Ya sea porque la escuela es difícil, porque están siendo intimidados en el autobús, o porque están preocupados por hacer nuevos amigos, hay una razón detrás de los síntomas y arrebatos del niño. Hemos descubierto que una vez que se puede identificar la causa raíz, todo el mundo se siente alineado sobre cómo abordar los síntomas del TOD.
2. Sepa qué puede esperar y no se tome su comportamiento como algo personal. Puede que su hijo le insulte, le diga cosas desagradables o muestre un comportamiento físicamente agresivo. Recuerde que eso no significa que usted sea un mal padre o que sus acusaciones sean ciertas. Mantén la calma. No se ponga a discutir ni se enzarce en luchas de poder. Recuerde que los niños con trastorno negativista definitivo pueden parecer intrépidos, pero muchos están ansiosos y desesperados por conseguir una sensación de control sobre su entorno.
3. La coherencia es la clave. Puede que le parezca que lo más sencillo y fácil, sobre todo cuando está estresado o cansado, es ceder a las exigencias y rabietas de su hijo en lugar de hacer cumplir las normas de la casa. Sin embargo, a la larga, tanto usted como su hijo saldrán ganando si explica las consecuencias de un comportamiento inadecuado y las cumple. Sabemos que, como padres, puede resultar difícil ser estrictos con las normas cuando se sale corriendo para ir al trabajo o al colegio, pero, por lo general, si se dejan pasar las cosas una vez, pueden volverse en contra más adelante. Las rutinas coherentes pueden ser de gran ayuda para prevenir problemas de comportamiento.
5. Mantenga unas expectativas realistas. Si quieres que cambie el comportamiento disruptivo de tu hijo, debes empezar con objetivos pequeños. Elija un comportamiento defintivo concreto que le gustaría que cambiara, comunique sus expectativas e imponga consecuencias naturales si su hijo no coopera. El cambio de comportamiento empieza con objetivos pequeños. Intente abordar una cosa cada vez. Sabemos que puede ser difícil ver el bosque por los árboles, pero los grandes cambios en la vida de su hijo empiezan con pequeños pasos.
6. Busque oportunidades para elogiar a su hijo. Utilice el refuerzo positivo para elogiar el buen comportamiento; la interacción positiva entre padres e hijos es una herramienta poderosa. Cuando su hijo se comporte definidamente, resuélvalo rápidamente y siga adelante. Utilice la crianza positiva para convertir las situaciones difíciles en oportunidades para practicar comportamientos positivos. Verá que pronto los malos comportamientos serán menos frecuentes.
7. Busque el apoyo de personas que comprendan su situación. Compartir tu historia puede ser terapéutico e intercambiar consejos con otros cuidadores puede ser útil. Puedes unirte a un grupo de Facebook, conectar con otros padres en un foro online, buscar formación para padres o asistir a un grupo de apoyo presencial. Al fin y al cabo, cuidar bien de tus hijos empieza por cuidar bien de ti.
8. Modele un estilo de vida saludable. Una dieta equilibrada, dormir regularmente y hacer ejercicio con regularidad también pueden tener efectos positivos en el comportamiento de los niños. Haga de la vida sana una prioridad para su familia: anime a sus hijos a probar nuevos alimentos y actividades físicas. Predique con el ejemplo y promueva una salud mental positiva y una buena salud física como opciones de estilo de vida.
9. 9. ¡No te rindas! Empodérate aprendiendo sobre el TOD y su tratamiento. La terapia cognitivo-conductual (TCC) y la biorretroalimentación son dos planes de tratamiento habituales. La terapia familiar es otra opción que aborda los problemas que pueden estar experimentando otros miembros de la familia. Es posible que tenga que probar un par de enfoques antes de encontrar el más adecuado para su familia, pero el esfuerzo merece la pena. Por muy difícil que sea el comportamiento de tu hijo, puede aprender a regular sus emociones y mejorar sus habilidades sociales para relacionarse mejor con los demás. Ser padres es difícil, pero tú puedes, ¡y todos estamos juntos en esto!