
El diálogo interno positivo es una estrategia de afrontamiento que ayuda a potenciar el pensamiento positivo y a desarrollar la autoestima. Es una herramienta esencial en el aprendizaje socioemocional, y se ha demostrado que aumenta la positividad y ayuda a las personas a ganar más confianza en sí mismas. Enseñar a los niños desde pequeños el poder del diálogo interno positivo es una forma estupenda de desarrollar la resiliencia ante cualquier reto y puede ayudarles a reforzar su confianza.
Un ejemplo de un niño que recurre al diálogo interno negativo puede ser cuando dice: «¡Soy tan tonto!» o «¡No puedo hacer esto!». En ese momento, el niño está expresando frustración, ansiedad y falta de confianza en sí mismo. Cuando utilizamos el diálogo interno positivo, animamos a los niños a darle la vuelta a ese pensamiento. Les enseñamos que, aunque está bien tener pensamientos negativos y que sucedan cosas negativas, podemos seguir adelante de una forma positiva y productiva. Para ello, resulta útil enseñar a los niños frases de diálogo interno positivo o afirmaciones positivas. Entre ellas se incluyen frases como «¡Puedo hacerlo!» o «¡Creo en mí mismo!». Estas frases positivas permiten al cerebro tomarse un respiro en medio del torrente actual de emociones y pensamientos negativos, e intentar cambiar de perspectiva hacia un espacio mental más positivo.
Aunque al principio la enseñanza de la autoconversación positiva puede parecer un poco tonta o antinatural, la clave está en perseverar en ella y encontrar formas divertidas de practicarla.
He aquí algunas estrategias para enseñar a los niños a hablar positivamente de sí mismos de forma natural:
Recordatorios visuales
Los recordatorios visuales de frases positivas son estupendos. Pueden adoptar la forma de un póster de mentalidad de crecimiento que diga cosas como "Puedo hacer cosas difíciles" o "Soy un solucionador de problemas" sobre un espacio de trabajo o un lugar común de la casa. También pueden ser más sutiles, en forma de pequeñas tarjetas que se pueden llevar en el bolsillo, la fiambrera o el escritorio del niño.
Modelado
Los niños se dan cuenta de todo, por lo que prestan mucha atención a la forma en que los adultos hablan de sus propias emociones. En un momento de mayor ansiedad, frustración o inseguridad, dar ejemplo con un diálogo interno positivo puede ser una forma estupenda de enseñarles esta habilidad a los niños. Decir cosas como: «Estoy muy nervioso por una presentación importante que tengo mañana en el trabajo, pero sé que puedo hacerlo. Estoy preparado y soy un líder fuerte», puede ser una forma estupenda de dar ejemplo de diálogo interno positivo en ese momento. Esto muestra a los niños cómo aplicar el diálogo interno positivo en situaciones de la vida real.
Crea un lema positivo
Anima a tu hijo a crear un lema positivo que sea personal para él. También podéis convertirlo en una actividad familiar y escribir mensajes positivos los unos a los otros, fomentando así una cultura familiar de positividad y aceptación emocional. Disponer de un par de frases positivas personalizadas para el diálogo interno le proporcionará a tu hijo otra herramienta que añadir a su conjunto de recursos de autorregulación. Como familia, practicad el uso de vuestros lemas con frecuencia para que se recuerden fácilmente en los momentos en que más se necesitan.
Nota: Cuando practiques y des ejemplo de un diálogo interno positivo con tu hijo, procura elegir palabras que sean sinceras y que hagan hincapié en el esfuerzo. Por ejemplo: «¡Mañana voy a ganar todas las carreras de la jornada deportiva!» en lugar de «¡Mañana voy a correr muy rápido!».
Entrena el cerebro
Cuando utilizamos la autoconversación positiva, estamos entrenando al cerebro, a través de la repetición, para enmarcar las situaciones en términos de fortalezas y ventajas existentes, oportunidades de mejora y razones para la esperanza. Dotar a los niños y jóvenes de habilidades como la autoconversación positiva es una forma de garantizar la resiliencia y el crecimiento ante cualquier obstáculo que se les presente.
También puedes fomentar la confianza y la resiliencia de tu hijo con Mightier. Con « Mightier », los niños juegan mientras controlan su frecuencia cardíaca y practican estrategias de relajación que pueden aplicar en su vida cotidiana. En un estudio, las familias cuyos hijos utilizaban « Mightier » señalaron que estos mostraban una mayor conciencia emocional y más confianza en sí mismos. ¡Descubre más!